Cómo el cannabis puede ayudar a tratar el síndrome de fatiga crónica

1 de Sep de 2015

 

 

 

¿Qué es la encefalopatía miálgica?

Durante décadas, desde que se describió por primera vez, la encefalopatía miálgica (EM) ha recibido diferentes nombres, entre los que se incluyen encefalomielitis miálgica, síndrome de fatiga crónica (SFC), virus de Epstein-Barr crónico (debido a la creencia de que el estado se debía al virus Epstein-Barr), síndrome de fatiga post-viral y enfermedad sistémica de intolerancia al esfuerzo.


Además de la sensación de cansancio físico y mental, intenso y constante, y de malestar después de realizar cualquier esfuerzo, físico o mental, la EM también pueden hacer que los afectados sufran dolores de cabeza, dolor muscular y articular, dolor de garganta, trastornos digestivos, ganglios linfáticos inflamados, problemas de memoria y concentración, y depresión. La gravedad de los síntomas varía según la persona, y, en algunos casos graves, pueden limitar la calidad de vida del paciente.

Fisiológicamente, la EM está, estrechamente, relacionada con la inflamación del cerebro y de la médula espinal. Esto se refleja en la expresión “encefalomielitis”, aunque este término está siendo reemplazado gradualmente por “encefalopatía” con el fin de reflejar una disfunción generalizada del sistema nervioso central. Un estudio de 2014 reveló que los pacientes con EM/SFC presentaban marcadores de inflamación en ciertas regiones del cerebro que eran de un 45% a un 199% más elevados que en los controles sanos.

¿Qué produce la encefalopatía miálgica?


La causa fundamental de la EM sigue siendo desconocida, y en general, se cree que pueden participar una combinación de factores genéticos, ambientales, infecciosos y psicológicos.

No se hadescartado la posibilidad de quelas infecciones viralesjueguen algún papel, aunque pareceque la creenciaanterior de que elvirus de Epstein-Barr (conocido por causar la mononucleosiso fiebreglandular)erala causa fundamental,de hecho, era

errónea, ya que dicho virus no está presente en todos los que sufren la enfermedad (en la actualidad, la fatiga crónica experimentada debido al virus se denomina, específicamente, fatiga crónica Epstein-Barr). Además, se cree que el estrés crónico (que se prolonga durante seis meses o más) desempeña una función importante.

La mayoría de los casos de EM los sufren las mujeres, y parece que hay una prevalencia, ligeramente, mayor entre los nativos americanos y los afroamericanos que entre los estadounidenses blancos. Además de esto, los estudios familiares han demostrado que losfamiliares consanguíneos de los enfermos presentan un mayor riesgo de contraer la enfermedad, lo que indica que existe, de hecho, un elemento genético en su desarrollo.


¿Mejora el consumo de cannabis los síntomas de la EM?


Aunque parece que no se han realizado estudios empíricos ni ensayos clínicos que investiguen, de manera específica, la capacidad del cannabis para mejorar los síntomas de la EM, se dispone de numerosos informes de pacientes, procedentes de los estados norteamericanos donde hay un programa de marihuana medicinal, que comunican haber experimentado un alivio subjetivo de los síntomas.

Por lo general, los pacientes informan que experimentan un alivio de los trastornos del sueño o del sueño no reparador, del dolor articular y muscular, de la depresión, y del desequilibrio emocional. Algunos pacientes también señalan que el consumo de cannabis, de hecho, mejora el síntoma principal de la fatiga, y muchos de estos informes indican que las variedades con dominancia sativa son más eficaces que las de dominancia indica.

Una vez más, aunque no se cuenta con estudios específicos sobre la capacidad del cannabis para mejorar los síntomas de la EM, hay estudios que han investigado los muy numerosos síntomas comunes en la enfermedad, pero no limitados a ella, como por ejemplo, los trastornos del sueño, los dolores crónicos, la regulación de la energía, la función inmune, y los trastornos cognitivos y emocionales.

La relación entre la EM y la fibromialgia

Hay un grado tan alto de comorbilidad y tantos síntomas compartidos entre la EM y el síndrome de la fibromialgia (SFM) que muchos creen que es la misma enfermedad que se manifiesta en formas, ligeramente, diferentes entre los pacientes. El 50-70% de los pacientes diagnosticados con SFM también se ajustan a los criterios de la EM, y se cree que la diferencia en el diagnóstico se debe a que los médicos clasifican los síntomas de sus pacientes o bien como trastornos de los músculos y de las articulaciones (SFM), o del sistema inmunológico y debidos a causas externas (por ejemplo, viral) o autoinmunes (EM/SFC).

SFM es una afección caracterizada por el dolor crónico en áreas específicas del cuerpo, y una mayor sensibilidad al tacto y a la presión. Los enfermos también suelen experimentar fatiga crónica, dolor muscular y articular, disfunción cognitiva, trastornos del sueño y depresión. Si las dos enfermedades son la misma, se podría decir que SFM es el subtipo en el que el dolor es el síntoma principal, y que la fatiga es el síntoma principal en el subtipo actualmente conocido como EM o SFC.

Aunque se han realizado relativamente pocas investigaciones específicas sobre la EM y el cannabis, disponemos de un número mucho mayor de estudios sobre el SFM y el cannabis, en los que se ha comprobado que el cannabis puede proporcionar un alivio subjetivo considerable de muchos de los diferentes síntomas, incluyendo el dolor muscular y articular, la disfunción digestiva y los trastornos del sueño.

El sistema endocannabinoide y la EM


Se han llevado a cabo un pequeño número de estudios que analizan el papel del sistema endocannabinoide (SEC) en el desarrollo y la progresión de la EM, y una cantidad mayor de estudios que examinan su papel en el estrés y la fatiga generalizada, y en las enfermedades relacionadas con la fatiga post-viral. Además, se dispone de numerosos estudios sobre el SEC y las enfermedades relacionadas, tales como SFM, el estrés crónico y la esclerosis múltiple (que también incluye la fatiga crónica entre sus principales síntomas, y es, en muchos aspectos, parecida a la propia EM).


Básicamente, parece que el hilo conductor subyacente a la EM y al estrés crónico es la inflamación en el cerebro y en los tejidos del sistema nervioso central y periférico. Además, aunque generalmente no se cree que la inflamación sea un síntoma de la fibromialgia, hay un número creciente de evidencias que sugieren que lo contrario puede, de hecho, ser verdad, y que la inflamación de la fascia(la capa de tejido conectivo que rodea y encierra los músculos y órganos dentro del cuerpo) puede desempeñar un papel central. En la esclerosis múltiple, la principal causa es la inflamación y la destrucción de las vainas de mielina que rodean a las neuronas del cerebro y al sistema nervioso central.

Ha quedado totalmente demostrado que el SEC desempeña un papel fundamental que en la aparición y el control de la inflamación, y se sabe que también participa en el SFM. Además, actualmente cada vez se comprende mejor el hecho de que el estrés crónico es una causa importante de la inflamación en el sistema nervioso central y periférico.

Investigación sobre la inflamación, el sistema inmune, y la EM


Un importante estudio de 2012 investigó el efecto del ejercicio sobre la expresión génica en pacientes con esclerosis múltiple y en pacientes con encefalopatía miálgica (EM) en comparación con controles sanos. El estudio determinó que los genes implicados en la expresión del metabolito de detección y los receptores adrenérgicos aumentaban en los enfermos de EM, mientras que sólo ciertos receptores adrenérgicos aumentaban en los pacientes con esclerosis múltiple.

Uno de los receptores adrenérgicos que aumenta en los pacientes con EM fue el receptor TRPV1, que, aunque no forma parte del sistema endocannabinoide en sentido estricto, se ha constatado en varias ocasiones que sus mecanismos biológicos pueden verse afectados por la actividad relacionada con el SEC, y se sabe que el canabinoide endógeno anandamida puede activarlo.

La relación entre la anandamida, el receptor TRPV-1 y la fatiga muscular se merece una mayor investigación. Curiosamente, en un estudio realizado en 2010, se investigaron los beneficios potenciales del consumo regular de chocolate con un alto contenido en cacao y rico en polifenoles en las personas que sufren síndrome de fatiga crónica, y se descubrió que los síntomas mejoraban en todos los ámbitos para el grupo de alto contenido en cacao en comparación con los controles. Se sabe que el chocolate con un alto contenido en cacao contiene compuestos que son casi idénticos a la anandamida, y se cree que su mecanismo de acción (suministrar sensaciones subjetivas de bienestar y relajación) se efectúa a través del receptor TRPV-1.

Resulta evidente que aún queda una gran cantidad de trabajo por hacer antes de que comprendamos, completamente, la relación entre el sistema endocannabinoide y las enfermedades como la EM. Sin embargo, lo que sí es cierto es que el papel del SEC resulta fundamental en tales enfermedades.

 

 

<h2 justify;\"="" style="margin: 0px; padding: 0px; outline: none; color: rgb(102, 102, 102); font-size: 18px; font-family: 'Droid Sans', Helvetica, Arial, sans-serif; background-color: rgb(255, 255, 255);">

 

 

Tomado de http://sensiseeds.com/es/blog/como-el-cannabis-puede-ayudar-a-tratar-el-sindrome-de-fatiga-cronica/


Comentarios